¿Se acercará el final de la Organización de Estados Americanos?
14 noviembre 2010
Por Agustín Yáñez Figueroa.
De nueva cuenta la Organización de Estados Americanos se encuentra en el centro de la atención regional: La disputa limítrofe entre Costa Rica y Nicaragua ha solicitado su intervención, para buscar una salida pacífica a una añeja disputa. El Río San Juan ha sido por virtud de los tratados de Cañas-Jerez así como por la decisión de la Corte Internacional de Justicia del 2009, el límite entre Costa Rica y Nicaragua. Sin embargo, y pese a ello, la disputa limítrofe continua, en esta ocasión por una interpretación dada por Nicaragua con base en los mapas de Google Maps, al límite entre ambas naciones. Indudablemente Google se ha deslindado del conflicto, argumentando que sus mapas no son oficiales ni una representación fidedigna de la realidad, pero a pesar de ello, Nicaragua ha acogido este límite como el oficial, en contra de los acuerdos internacionales y de las decisiones de la Corte de la Haya al respecto.
Para entender la disputa es necesario entender un poco del sentido de la frontera entre estas naciones: Se determinó tanto en los tratados como por la Corte, que el Río San Juan es el límite entre estas dos naciones centroamericanas, perteneciendo a Nicaragua el derecho soberano sobre dicho río, dotandose a Costa Rica de derechos de comercio sobre el mismo, sin que esto le otorgue derechos sobre el mismo. Isla Calero, centro de la actual disputa limítrofe se encuentra del lado derecho del río, por tanto, es propiedad de Costa Rica. Pese a ello, Nicaragua realiza desde el 21 de octubre actividades de dragado, de tala de la isla, y la construcción de un canal en dicha isla. Aunado a lo anterior, ha colocado tropas y su bandera en donde hasta hace unas semanas ondeaba la bandera de Costa Rica.
De este mapa, se puede ver claramente al Río San Juan el cual corre de sur a norte en lo que en esta imagen es la linea amarilla, cambiando a color rojo en el punto en disputa. Dicho Río continúa hacía el norte desembocando en el mar Atlántico más alla del Lago Portillos que se encuentra dentro del territorio de Costa Rica. En el segmento marcado en azul en este mapa, se ubican las tropas de Nicaragua, lo que a todas luces es realmente una invasión soberana del territorio de Costa Rica.
La vocación pacifista de Costa Rica lo ha mantenido como un país sin ejercito por más de 60 años, esta decisión sin lugar a duda fue tomada por este país en la confianza de que a través de los mecanismos e instituciones internacionales, se podrían resolver las disputas de cualquier tipo que lo enfrentaran con las demás naciones del mundo. Costa Rica a través de su cancillería advirtió que de no resolverse la disputa en la OEA, abandonaría dicho foro por ineficaz.
El viernes se votó por el Consejo Permanente de la OEA una resolución con 23 votos a favor, 2 votos en contra y 3 abstenciones, cuyo contenido ordena que para poder resolver este conflicto limítrofe será necesario que se retiraran todas las tropas presentes en el lugar disputado, como una premisa necesaria para entablar el dialogo. A partir de ese punto, se buscaría una comisión binacional con participación de la OEA para resolver el problema entre las dos naciones.
Al efecto, Daniel Ortega, Presidente de Nicaragua refrendó la posición de su país de no retirar las tropas, usando varios argumentos que ya han sido expuestos con anterioridad por este país:
1) Que es su territorio y que ellos hacen lo que quieren por su derecho soberano.
2) Que realizan actividades las tropas para abatir el narcotráfico en la zona.
3) Que no acatará el fallo del Consejo Permanente de la OEA, por considerarlo una conspiración en su contra.
Con base en lo anterior, y por lo aparente que es la invasión limítrofe, queda claro que Nicaragua lo que busca es desviar la atención interna de su país, envuelta en graves problemas económicos, y con elecciones presidenciales en unos meses, para demostrarle Ortega a su población su poder como líder y enfrascar el dialogo interno en torno a una situación internacional, y no respecto a sus problemas internos.
La OEA se vuelve a enfrascar en una situación que no puede resolver, su legitimidad ya por los suelos por eventos pasados (Cuba y Honduras por ejemplo), y la cual, pese a ser un foro de dialogo y negociación, no ha sido más que un foro de enfrentamiento y de amenazas.
Indudablemente Costa Rica tendrá que recurrir a instancias mayores internacionales, como puede ser el Consejo de Seguridad de la ONU o la propia Corte Internacional de Justicia. La pregunta obligada entonces sería: ¿Para qué desgastar la interacción regional con un ente como la OEA desprovisto de poder, incapaz de resolver los problemas regionales, y el cual evidentemente cuesta muchos recursos a la región?
Es tiempo de replantear la interacción en el continente. Respeto a la soberanía de Costa Rica!
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Etiquetas: Costa Rica, Daniel Ortega, Isla Calero, Nicaragua, Organización de Estados Americanos, Río San Juan
